HISTORIAS DE CAZA
Me sometí a infinidad de operaciones para poder coger una escopeta con mi mano


Juan Manuel Vicens en el campo de tiro

Juan Manuel Vicens es un cazador valenciano como cualquiera de nosotros, pero con una historia de vida en la que la valentía y las ganas de superación, unidas a su pasión por la caza, han sido una constante. A los 16 sufrió un aparatoso accidente que lo dejó postrado en una silla de ruedas; a día de hoy, con 33 años y un grado del 90% de discapacidad, el protagonista de nuestra entrevista se mueve como pez en el agua por montes y campos de tiro. Su vida no ha sido un camino de rosas, pero gracias a su gran afición cinegética y "tras una lucha enorme con mi interior, año tras año, conseguí comprender la importancia de la vida".

- Con 16 años tuvo la fatalidad de tener que vivir una situación vital terrible. Pese a este duro golpe, usted no ha cejado en su empeño de practicar la caza, ¿qué aspectos han cambiado a partir del accidente?, ¿cómo logró adaptarse?

- Toda mi vida cambió radicalmente, de ser autosuficiente a depender de las demás personas para poder levantarme, vestirme, desplazarme, realizar las labores cotidianas… No fue un camino sencillo, tras una lucha enorme con mi interior, año tras año conseguí comprender la importancia de la vida, cómo el destino me había dado una segunda oportunidad de volver a vivir y aun siendo diferente a los demás tenía que aprovecharla al máximo.

- ¿Podría decirse que el campo de tiro ha sido su “centro de rehabilitación” y la caza su terapia?

- Así es, la gran pasión que tengo por la caza me llevó a luchar más allá de lo impensable, tuve que someterme a infinidad de operaciones solamente con el fin de poder coger una escopeta con mi mano. No me importaba recuperarla para poder coger una cuchara, cuchillo, hacer las labores diarias. Para mí, lo principal era empuñar mi escopeta.

- Antes de tener el accidente, ¿practicaba la caza de manera totalmente diferente a como lo hace ahora?

- Antes de tener el accidente cazaba al pato, recorría las tierras de arrozales en busca de las becacinas, subía los montes en busca de perdices y ahora tengo más limitaciones pero disfruto tanto o más que antes porque ahora con la caza se ha hecho en mí una forma de vivir.

-¿En algún momento pensó abandonar esta afición?

-Nunca jamás, porque sabía que a pesar de mi estado, la caza y el contacto con la naturaleza serían mi fuente de recuperación, de progreso, y con constancia y valor sería capaz de afrontar todo lo que se interpusiera en mi camino.

- A raíz de tener que adaptarse a una nueva situación física y no querer renunciar a su gran afición, la caza, decidió crear una iniciativa llamada “Proyecto Búho”.

- Así fue, me mentalicé en dar a conocer mi situación a esta sociedad pero para ello necesitaba prepararme tanto física como psicológicamente para no ser un tirador ni un cazador cualquiera. Me propuse ser de los mejores tiradores de cancha independientemente de la discapacidad que tengo.

- ¿Cuáles son los objetivos del “Proyecto Búho”?

- Dar a conocer a esta sociedad que todas las personas, independientemente de la enfermedad o discapacidad que padezcan, somos capaces de practicar cualquier deporte o actividad. Poder ayudar a personas en circunstancias parecidas o similares a progresar, mediante la constancia, perseverancia y valor. Y, finalmente, encontrar la ayuda necesaria de algún patrocinador, que ayude a llevar a cabo el proyecto, para poder acceder económicamente a las tiradas, munición, desplazamientos, etc. Por ello facilito mi número de teléfono a cualquier persona interesada en colaborar con este proyecto: 626.346.742.

- Volviendo al terreno cinegético… en este caso, la ayuda de un buen perro de caza será fundamental…

- Por supuesto, ya que mi perro, en mi caso, además de ser un cobrador excelente, es un compañero inseparable de cacerías y vivencias.

-¿Usted mismo adiestró a sus perros?

-Sí, mi perro “Draco” está adiestrado por mí; él es el encargado de cobrar las piezas además de ayudarme en todo lo necesario para cazar. Él se encarga de recogerme cualquier cosa que se me pueda caer al suelo como, por ejemplo, cartuchos, gafas, morral, funda de escopeta etc.. Se ha convertido en un compañero imprescindible para mí, no solo por su labor sino también por su nobleza.

- A base de entrenamiento y mucha práctica ha logrado situarse en muy buena posición en diversos campeonatos, tanto de tiro como de caza, ¿en cuáles ha participado ?

- Este año ha sido el primero, ya que para llegar al nivel que me encuentro he tenido que entrenar muchísimo y no quería participar en ningún campeonato hasta que estuviera cien por cien preparado. He participado en Campeonato de Europa de Palomas a Brazo obteniendo el número 90 de 354 participantes y he sido el tirador revelación por abatir nueve palomas de doce.

- Dentro de la práctica cinegética, ¿ha tenido usted que renunciar a algo?

- He renunciado a muchas cosas pero he aprendido a valorar otras menos insignificantes y, ¿saben qué? las cosas menos insignificantes a veces son las más bellas y maravillosas que tenemos a nuestro alrededor. Por ello doy las gracias a una persona muy especial en mi vida, que me ha ayudado a comprender muchos valores, que me ha escuchado, apoyado y ha hecho de mí lo que todos queremos llegar a ser: una mejor persona. Gracias, de corazón a mi preciosa Gala.

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